Aprendizaje basado en Proyectos

El Aprendizaje basado en proyectos (o Project Based Learning) es una metodología educativa que toma como punto de partida la puesta en práctica de un proyecto de trabajo dirigido a la creación de un producto por parte de los estudiantes.

A lo largo del proceso, los estudiantes tienen que evaluar los requisitos del proyecto y en qué punto del mismo se encuentran. De este modo, toman conciencia de sus necesidades de aprendizaje, lo que les permite fijarse objetivos para avanzar en la realización. La elaboración del producto ofrece un contexto y una motivación concreta a los estudiantes y genera en ellos la necesidad de obtener y poner en práctica ciertos conocimientos, tanto teóricos como prácticos, que adquieren significado en el contexto del proyecto.

El producto puede ser cualquier cosa. Por ejemplo, podría ser tan complejo como crear un pequeño documental en vídeo sobre un tema o tan simple como redactar una historia o un informe. Puede ser preparar una charla a sus compañeros sobre algún aspecto de una asignatura, crear un mural, diseñar y construir un mueble, organizar un viaje, y un largo etcétera.

El punto común es que desarrollar el producto objetivo requiere que los estudiantes se den cuenta de lo que necesitan hacer para conseguirlo, de los conocimientos y habilidades que deben aprender, de los materiales que van a utilizar, así como de los recursos y tiempos disponibles. También han de aprender a evaluar su propio trabajo y el estado de desarrollo de su proyecto respecto al objetivo final y ser capaces de volver la vista atrás, hacia el camino que han recorrido y darse cuenta cómo han ido cambiando sus perspectivas y planteamientos a medida que avanzaban.